Aceptación antinatural
¡Cuando el dolor desgarra!
Ante el profundo dolor que va apareciendo
en distintos y escalonados borbotones, velados, enfurecidos en su erupción y
expansión, donde la fuerza interna que une en sinergia cuerpo, mente y la parte
sutil se va resquebrajando, donde los propios gigantes tectónicos están
presentes y se hacen notar a través de los chasquidos intermitentes que impide
la audición, donde el intelecto se nubla, apareciendo el voraz automatismo;
sale a escena tu propia inercia que trabaja por ti, donde una materia
esponjosa, casi opaca, se expande, presionando el cráneo y se adueña del espacio.
Y el escozor de la herida continúa
llevándote al ahogo que a través de los suspiros te mantiene, donde el dolor asfixia
en su lacerante estado.
©Isabel Canales