Club de Letras UCA (Cádiz, Jerez de la Frontera y Algeciras)
Director: Profesor de la UCA Dr. José Antonio Hernández Guerrero
Coordinación del blog:
Antonio Díaz González
Ramón Luque Sánchez

Contacto y envío de textos:
clubdeletras.uca@gmail.com


Mostrando entradas con la etiqueta Crítica Literaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crítica Literaria. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de junio de 2022

BREVE Y PROFUNDO: ENTREVISTA A JUAN RAFAEL MENA COELLO

 



BREVE Y PROFUNDO:   Entrevista a… JUAN RAFAEL MENA

Por Ramón Luque Sánchez


Suele decirse que la poesía es una actividad vocacional y que el poeta nace, no se hace. Juan Rafael Mena, autor de incontables libros y muchos premios literarios, viene al mundo en la posguerra española, en el seno de una familia humilde. El descubrimiento de la poesía cuando era un adolescente marcaría toda su vida. El ansia por escribir y hacerlo bien le llevó a estudiar. Se puede decir que la poesía le dio a su vida una grandeza épica de la que hubiera carecido de no ser escritor.


P. ¿Quién es realmente Juan Rafael Mena?

R. Uno que vive y escribe cuando le parece.


P. ¿Qué queda en ti del niño que fuiste?

R. Como a todo el mundo, recuerdos, unos más presentes y otros más lejanos. Lo cierto es que de niño yo jamás presentí la poesía. Mi gusto estaba en los tebeos de entonces y, a ratos, en el dibujo. La poesía apareció cuando iba a cumplir los 16 años, al final del verano de 1959.


P. ¿Qué poeta está infravalorado?

R. Manuel Machado, que ha sido eclipsado por su militancia política.


P. ¿Realmente la poesía sirve para algo?

R. Sirve para mucho más de lo que se dice por humildad. Todo el mundo lleva un germen de poesía por dentro, aunque no la escriba. Todo el mundo es poeta cuando ama, elogia, ve un paisaje o cree en el más allá. Lo que ocurre es que solamente la valoran y la escriben los que se acercan a ella. Todo el mundo es poeta de sus propios sueños.


P. ¿Qué te ha enseñado la vida que no hayas aprendido en los libros?

R. La vida es una experiencia distinta a la de la lectura. Sin embargo, a veces vida y libro se encuentran en frases que nos sirven. Ahí está el triunfo de los libros. Los buenos libros reconcilian la verdad con la belleza y dejan de ser una batalla entre lo real y lo evasivo.


P. ¿Y viceversa?

R. Los libros distraen y enseñan igual que la vida pero con otro idioma.


P. ¿Qué piensas que has aportado a la poesía?

R. De todo lo editado, creo que mi empeño, en los últimos años, de exponer con buena voluntad que escribir poesía es apostar por la función poética, de modo que lo escrito sorprenda, como dice Vixtor Shklovski en su obra El arte como artificio. La poesía no es sólo comunicación sino también arte de comunicar con esa función poética ya aludida. Lo demás es repetir registros del pasado literario como ya dije en mi libro Poesía, filón de la palabra, pero que cada cual haga lo que le venga en gana.


P. ¿Cuál de tus libros regalarías a un viandante cualquiera? ¿Y a otro poeta?

R. Como regalo Fiebre de verano, donde hay estructuras versales abiertas, además de las imágenes con una historia amorosa. A un poeta, el libro ya mencionado Poesía, filón de la palabra.


P. Esencialmente se te conoce como poeta, aunque últimamente has publicado un libro de relatos, otro de pensamientos y, finalmente, dos novelas. ¿Qué te empuja a tu edad a tener una actividad intelectual y creativa tan grande?

R. En cuanto a las novelas, están escritas en los años 80 y 90, pero muy reelaboradas. Son por ello, autobiografía. Los relatos estaban escritos para certámenes. Los pensamientos es una antigua afición mía de expresar con toda la concisión posible pensamientos sobre la vida y todos sus matices. Lo que me lleva a cierta edad a preocuparme por la creación y publicación es mi amor a literatura, que me salvó la vida primero en la biblioteca y después en varios institutos, dicho con agradecimiento.


P. Sin pensarlo dos veces, di el nombre de un libro, un poema y un pensamiento que te acompañen en la vida.

R. Un libro: Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda,

Un poema: La rima LII de Bécquer: Olas gigantes que os rompéis bramando.

Y un pensamiento: No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea, de Séneca.





sábado, 13 de febrero de 2021

Josela Maturana Mendoza

Imagen: 


 

      María José Maturana Mendoza, conocida cariñosamente por Josela, nace en Melilla en el seno de una familia acomodada en 1959, donde vive toda su infancia y juventud en un ambiente cálido, en el que se relaciona con personas de tres culturas diferentes: cristiana, judía y musulmana (hecho que impacta y nutre la sensibilidad de la poeta, y que posteriormente refleja en toda su obra). Estudia Magisterio en su tierra natal, (en dicha etapa consigue el premio de poesía “Flor de Tintero”) y el primer año de Filosofía y Letras; pero su familia se traslada a San Fernando (su residencia actual) y sigue sus estudios en la Facultad de Cádiz donde termina su licenciatura. Está casada con José Antonio, conocido por todos como Toñi. Tienen dos hijos, Guillermo y Fernando. Actualmente trabaja en el CEPER “María Zambrano” de la misma ciudad, donde ejerce de profesora desde hace muchos años, e imparte, entre otros cursos, Acceso a la Universidad para mayores de 25 años desde el 97. Y ha sido concejala del PSOE en el Ayuntamiento de dicha ciudad.

 

      Su obra está compuesta por la lírica, trabajando preferentemente el verso blanco y el libre; sin embargo, también ha tratado el ensayo y, en 1997, sale a la luz su primer libro de prosa “El rapto de las sabinas”, que denuncia el analfabetismo en la mujer- según la autora- un dolor íntimo y social, patrocinado por el Instituto Andaluz de la Mujer.

 

De su obra poética destaca “La vida inédita” “Premio Feria del libro de San Fernando  (1997), un monólogo a dos voces entre la poeta y el editor, o sea, entre la realidad y el deseo; “Oficio del regreso”, premio Carmen Conde (1999), por Ediciones Torremozas (Madrid); “No podrá suceder”, premio Bahía (2005),  publicado por la Fundación Municipal de Cultura José Luis Cano del Ayuntamiento de Algeciras, y “La soledad y el mundo”, que fue Finalista del Premio Internacional de Poesía (2000), editado en la colección Rusadir (Ed. Visor).

 

Pero también han visto la luz los libros: “Principio de la desolación” (2007), publicado por EH en su colección poética “Hojas de Bohemia”; “Lugares de orfandad” (2008), editado en la colección de poesía de la Diputación de Cádiz y el pliego poético Mar de cloro en la “Siete Mares” de la misma Diputación; “Para entrar en la nieve” (2010) que ha sido lanzado por QUORUM EDITORES, y prologado por Caballero Bonald; y el último “La luz guardada” (2013), publicado por Ediciones CVA.

 

       Y está incluida en varias antologías, entre ellas: “Voces nuevas” y “Poetisas españolas” (Torremozas), “Mujeres de carne y versos”(La Esfera), “Ellas son la Tierra” (Diputación de Cádiz), “El placer de la escritura”(Universidad de Cádiz) etc.

 

      En la poesía de Josela es fundamental la memoria y el tiempo. En ella está latente la añoranza del pasado: el recuerdo de su infancia, de su tierra natal y de sus vivencias en general, son los pilares que –en mi humilde opinión- sostienen  la gramática solidaria de su musa. “En la casa del padre,/ donde la amplitud de conocer/ se asoma a las ventanas del pasado,/ y en claros mediodía y en noches de verano/ entorna las persianas a un corazón entero/ como una fruta busca, pedido ya el otoño,/ los bordes de sí misma para cerrar su calma,/ y no volver al tiempo de una boca afligida…” Su obra no ha sido escrita precisamente para entenderla, o ser recitada de memoria. Es una lírica intimista, o poesía denominada “hacia adentro”. La poeta invita al lector a que se asome a sus versos, a que se adentre en sus poemas; aunque no le da la llave para que entre en su totalidad. Sólo le sugiere, le hace sentir; pero el lector se pierde en un complejo laberinto metafórico buscando destellos de luz, para encontrar la salida.

 

“Fingir que las estatuas nos vigilan/ en los días violetas de la escarcha/y cruzar la evidencia del mundo en otros ojos/mitigando el pasado que ha sido soledad,/ entrar como un crucero en un puerto invernal/ en las horas vibrantes de los últimos faros,”…

 

La autora nos cuenta unas historias- en palabras de Caballero Bonald -“que no gustan de mostrar del todo sus significados y mantienen una gustosa tendencia al secreto”.

 

Josela entrelaza, con gran maestría, los hilos de la experiencia vivida con los hilos de la experiencia del lenguaje, creando así, una poesía muy personal que la define.

 

    Como poeta siente gran atracción por Cernuda, V Aleixandre, Lorca, Machado, José Hierro y Benedetti entre otros. En especial, admira profundamente la personalidad filosófica de María Zambrano, así como su trayectoria vital. Estos autores conforman un amplio abanico de hermosas influencias que han dejado su impronta en toda su obra.

 

     He tenido la suerte de que la vida me haya puesto en su camino, y puedo decir que es una persona con una gran sensibilidad, inquieta, trabajadora, luchadora y muy humana, que se preocupa por la situación de la mujer y de la sociedad en general, y lucha por la igualdad y la justicia. En definitiva, Josela es una mujer que deja huella.


       Critica Literaria  sobre la obra de Josela Maturana

       Por   Mª del Carmen Rodríguez López  

       San Fernando (Cádiz)

Las opiniones vertidas en las publicaciones de este blog son responsabilidad exclusiva de cada firmante.